Entrevista a Miguel Górgolas Hernández-Mora

Miguel Górgolas Hernández-Mora: “el Hospital de Gambo es una escuela inmejorable para los alumnos del máster en Medicina Tropical”

Górgolas es jefe del Servicio de Enfermedades Infecciosas de la Fundación Jiménez Díaz de Madrid y director del máster propio en Medicina Tropical y Salud Internacional de la Universidad Autónoma de Madrid. Estos días una treintena de alumnos están realizando sus prácticas de máster en el Hospital de Gambo, en Etiopía, donde entran en contacto con enfermedades tropicales como la malaria, la lesmania, la lepra o la tuberculosis. Una “auténtica escuela”, nos dice el doctor, ya que permite a los estudiantes trabajar con dolencias que no se dan en nuestro entorno además de retarlos a ejercer la medicina con muy pocos recursos.

En el siglo XXI las enfermedades tropicales cada vez se consideran más enfermedades de la pobreza.

Es cierto. La medicina tropical se desarrolló a finales del siglo XIX, inicialmente impulsada por las potencias económicas europeas como Inglaterra, Francia, Bélgica y Holanda, entre otras. Se estudiaban enfermedades propias de las Colonias, África, India y América. Sus colonos y descendientes se veían afectados por las plagas o fiebres tropicales y de ahí nació la necesidad de desarrollar este nuevo campo de la medicina. La realidad es que a día de hoy todas estas enfermedades se consideran enfermedades de la pobreza porque se dan en países tropicales y en vías de desarrollo.

En qué consisten las prácticas en el Hospital Rural de Gambo, en la región de Oromía

Las prácticas clínicas en Etiopía se realizan durante dos semanas intensivas, rotando por las diferentes secciones del hospital y los poblados cercanos. En estos momentos hay dos grupos de 15 estudiantes que están cursando sus practicas en el Hospital de Gambo. Después de asistir a clases presenciales durante 20 fines de semana a lo largo del curso académico y de realizar diversas prácticas clínicas, las que hacemos en el Hospital de Gambo se convierten en imprescindibles para dar por completada su formación. Estas dos semanas los alumnos rotan por pediatría, medicina interna, under five, consultas externas, VIH, etc.

¿Qué particularidades presenta este país?

Etiopía es un país con una gran carga de enfermedad y de pobreza. En los últimos años la situación está mejorando notablemente, pero todavía se dan unas tasas de pobreza en zonas rurales intolerables para el siglo actual. Concretamente en Gambo, los estudiantes entran en contacto con enfermedades transmitidas por vectores, como la malaria, la lesmania, la lepra o la tuberculosis. Además tratan problemas infantiles y de desnutrición severa, que no se ven en hospitales españoles o europeos. También cabe destacar que trabajan al límite ejerciendo la medicina con muy pocos recursos. Por todo ello, llevamos tantos años viniendo y colaborando con el Hospital de Gambo.

De hecho los alumnos pueden escoger entre diversos países a la hora de realizar sus prácticas

Sí, pueden escoger entre Etiopía, Kenia, Camerún, Perú, Uganda o España y en estos momentos estamos trabajando para que puedan ir también a la India. A pesar de la oferta, debo reconocer que Etiopía ha sido nuestro país de inicio y el principal, a causa de los lazos personales que teníamos desde hace muchos años con los misioneros.

¿Cuánto tiempo hace, exactamente, que viajáis a Etiopía?

Estudié medicina tropical en Londres y allí conocí a un misionero español, de la orden de la Consolata, destinado en Gambo. Hace más de 30 años que visité por primera vez esta región de Etiopía y desde entonces no he dejado de venir. El año 2000 realizamos por primera vez un pequeño curso de formación en VIH a médicos. El 2006 se celebró el congreso de Medicina Tropical en Tenerife y allí surgió la idea de hacer empezar a hacer una formación en esta área, que luego se fue profesionalizando como Título Experto y a partir del 2012 se convirtió en un máster completo. Además de ofrecer formación, siempre tuvimos como objetivo que el Hospital de Gambo fuese un centro médico sostenible económicamente.

De hecho los alumnos también hacen su aportación para poder realizar estas prácticas en Gambo.

Así es. Los alumnos reciben muchísimo del Hospital: formación, un sitio cómodo para dormir y comida. Por todo ello, hacen una contribución económica que permita la viabiliad de este centro hospitalario que es imprescindible para la región. Desde que empezamos a realizar prácticas en el Hospital de Gambo habrán pasado por aquí unos 300 alumnos.

 

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